Wednesday 18 February 2026
Home      All news      Contact us      RSS      English
abc - 26 days ago

Inflamación de bajo grado: cuando no estás mal, pero tampoco estás bien

Muchas personas acuden a nuestra consulta con la sensación de «no encontrarse mal del todo, pero tampoco encontrarse bien», lo dicen de muchas maneras distintas pero con la misma intención. No se trata de tener una enfermedad, sino que se siente como un cansancio que a pesar de dormir no se va, también de digestiones pesadas a pesar de comer saludablemente dolores articulares leves pero continuos y cambios de humor que no encajan con los resultados de los reconocimientos médicos o clínicos. Entonces, la pregunta mágica es; ¿qué puede haber detrás de toda esta sintomatología? Y aunque no siempre responda a todos los casos (porque es importante recordar que siempre debe evaluarlo un profesional de la salud), en muchas ocasiones puede estar presente una inflamación de bajo grado. No se trata de una inflamación aguda que pueda generar fiebre o te haga estar en cama durante días, es como vivir con el sistema inmune en estado de alerta todo el tiempo. No es lo suficientemente alta como para salir reflejada en una analitica pero esta ahí, de tal manera que afecta a tu energía, al metabolismo y a como te sientes en el dia a dia. Vamos, no nos chilla al oído que está pasando algo, sino que nos susurra de una manera que muchas veces podemos pasar por alto. Esto es muy frecuente con el ritmo de vida que llevamos, comemos rápido y no nos planificamos, dormimos poco, abusamos de alimentos ultraprocesados y pasamos horas sentados, teniendo poca exposición solar y el cuerpo no está diseñado para esto. Además, la salud intestinal juega un papel importante. Un intestino debilitado puede volverse más permeable y favorecer el paso de señales inflamatorias al resto del organismo. También, una mala alimentación nos lleva a un mayor índice de grasa visceral, que es especialista en activar un estado inflamatorio. Lo complicado es que poco a poco, los síntomas se van normalizando porque no son demasiado exagerados, pensamos que es la edad, el estrés, las hormonas o que simplemente tenemos malas digestiones. Pueden ir apareciendo poco a poco y es bastante frecuente que con el tiempo se vayan acumulando. Uno de los errores más frecuentes que comentemos, además de ignorar el problema y pensar que se soluciona por arte de magia, es tratar de poner una tirita al pr cómo recurrir a los cientos de suplementos antiinflamatorios que nos ofrecen, alimentos milagrosos (que de por si no tienen efecto dentro de una alimentación inadecuada) o dietas sin pies ni cabeza. Vamos, que es lo mismo de tratar de apagar un incendio con una vasito de agua. Lo que realmente funcionar mejor en estos casos es: Volver a una comida sencilla, con alimentos frescos y alejados de alimentos ultraprocesados, siempre dentro de una dieta personalizada. Cuidar de nuestra salud intestinal y si hay algún tipo de síntomas digestivos fuera de lo normal, tratar de solucionarlo. Descansar adecuadamente, no se trata de muchas horas, se trata de sueño de calidad, que permita que respete nuestros ritmos circadianos Reducir el estrés continuo. Es normal que existan momentos en los que tengamos picos de estrés, pero estar en estado de alerta continuo también altera nuestras hormonas. Practicar ejercicio físico no solo nos va a ayudar a mejorar nuestra salud, sino que también nos ayuda a fortalecer la respuesta inmunitaria. La inflamación de bajo grado es una señal de que el cuerpo ha tratado de adaptarse como puede a un entorno poco favorable. La buena noticia es que, cuando se le escucha y le damos lo que necesita, el cuerpo responde, y muchas veces mejor de lo que imaginamos.


Latest News
Hashtags:   

Inflamación

 | 

grado

 | 

cuando

 | 

estás

 | 

tampoco

 | 

estás

 | 

Sources