Wednesday 21 January 2026
Home      All news      Contact us      RSS      English
eldiario - 1 month ago

Viaje a Salla, el pueblo de Laponia que no quiso ser ruso: “No tenemos miedo”

Salla, que tiene más renos que personas, teme más el declive económico por el cierre de la frontera entre Finlandia y Rusia que una agresión militarUna valla en el Círculo Polar Ártico para frenar a los migrantes: “Nos preocupan más los osos que los rusos” Salla, en medio de la nada es el slogan tur stico de un pueblo del norte de Finlandia con 3.000 habitantes (y 10.000 renos) que desde que cerr la frontera con Rusia lucha por no decaer. Antes de la crisis del coronavirus, por aqu cruzaban alrededor de 220.000 coches al a o, muchos de ellos turistas que ven an desde Rusia. Pero ahora la frontera lleva dos a os cerrada y el tr nsito de veh culos ha desaparecido, sumiendo a las calles de Salla en un letargo donde apenas se ve a nadie. A ra z de la guerra en Ucrania, el Gobierno de Finlandia decidi poner fin a d cadas de neutralidad cuando el pa s n rdico, que comparte una frontera de 1.340 kil metros con Rusia, ingres a la OTAN. Casi al mismo tiempo, m s de un millar de personas llegaron a puestos fronterizos remotos como el de Salla, para pedir asilo, lo que colaps la frontera y gener temores por una crisis humanitaria. Mis abuelos perdieron su casa cuando la mitad de Salla quedó en la parte rusa. Eso lo llevo en la sangre, si los rusos vienen, estoy preparada para coger un fusil Marja — taxista Desde el Gobierno de Helsinki, una coalici n de centroderecha y extrema derecha, se acus a Mosc de estar detr s de la llegada de los inmigrantes como t ctica de guerra h brida para desestabilizar el pa s, por lo que decidi cerrar por completo la frontera oriental y aprobar una pol mica ley que permite a su Guardia Fronteriza hacer devoluciones forzosas. El Ejecutivo finland s, tambi n empez a construir una valla de 200 kil metros que ya est terminada en el tramo de Salla, equipada con c maras, alambre de espino y vigilada por drones para desalentar la llegada de m s inmigrantes. M s recientemente, el Parlamento tambi n decret la salida del Tratado de Ottawa, lo que ha abierto la posibilidad de que la frontera se siembre con minas antipersona. Pero a pesar de su proximidad con Rusia y de las tensiones geopol ticas, en este municipio que alberga el segundo puesto fronterizo m s septentrional de Finlandia, sus vecinos est n m s preocupados ante una eventual recesi n econ mica que de una posible agresi n militar desde el este. Sin miedo a la amenaza rusa El declive de visitantes en Salla empez en el a o 2014 con la devaluaci n del rublo tras la ocupaci n rusa de Crimea. Lo que s que ha provocado el conflicto en Ucrania en curso desde el 2022 es un cambio radical en el sentimiento de los finlandeses hacia su pa s vecino, un hecho que se hace m s palpable en la parte oriental del pa s. Los vecinos de Salla afirman no tener miedo, ni temer por una invasi n militar rusa, pero s que se alan que la confianza con el otro lado de la frontera ha quedado completamente rota. Seppo Selkälä, director administrativo del ayuntamiento de Salla Desde hace generaciones que tenemos la frontera aqu cerca y hemos aprendido a vivir en esta situaci n explica Seppo Selk l , director administrativo del Ayuntamiento de Salla. Hemos tenido muchas interacciones econ micas y personales con el otro lado de la frontera y claro que ha habido momentos con una relaci n mejor y momentos m s dif ciles, pero hemos aprendido a gestionar eso , a ade. Los turistas rusos en Salla sol an alojarse en cabinas en la naturaleza o hacer compras en los supermercados. Salla tambi n queda de paso para visitar Rovaniemi, que atrae a miles de visitantes en invierno. Delante del Ayuntamiento se ten a que construir el primer centro comercial, pero el plan qued en un solar que hoy est vac o. El declive de turistas rusos tambi n se ha notado en las tiendas y en la nica cafeter a que tiene el pueblo, donde ahora siempre hay suficientes mesas libres. Satu Laiho es la gerente de Turismo en Salla y explica que el sector ha tenido que adaptarse a nuevos mercados, defini ndose como un destino fuera de las rutas convencionales, donde disfrutar de la tranquilidad y la naturaleza , dice. Con estos reclamos, Salla ha sabido atraer a turistas nacionales y europeos: Al inicio de la guerra en Ucrania hab a preocupaci n y nos hac an muchas preguntas al respecto: es seguro estar tan cerca de la frontera? Pero ahora las dudas se han desvanecido , asegura. Los rusos siempre han estado aquí y siempre estarán aquí, ¿por qué me tengo que preocupar? Tenemos unas buenas fuerzas armadas, pero no creo que la construcción de la valla aporte nada a nuestra seguridad Heimo Hautajärvi — pequeño empresario local En la tienda-taller de Heimo Hautaj rvi, l y su mujer hace m s de 44 a os que fabrican anoraks y ropa impermeable para hacer monta ismo. Hautaj rvi se queja de que a pesar de sus 76 a os no se puede jubilar, porque aqu no queda gente joven a quien le pueda vender el negocio, si bien las ventas van bien , cuenta. A esta pareja le gusta estar en la naturaleza todo el a o, en invierno con esqu s y en verano recogiendo bayas salvajes, por lo que conocen bien los bosques que rodean la frontera: Los rusos siempre han estado aqu y siempre estar n aqu , por qu me tengo que preocupar? Tenemos unas buenas fuerzas armadas, pero no creo que la construcci n de la valla aporte nada a nuestra seguridad , dice. Otro impacto que ha tenido el cierre de la frontera es para los estudiantes de la escuela primaria que tiene 80 alumnos, de los cuales 50 son extranjeros. De ellos, la mayor a son rusos de familias que ve an como una buena oportunidad la posibilidad de escolarizar a sus hijos en Finlandia: Ahora tienen que hacer un trayecto de m s de 1.000 km cruzando hasta Noruega por encima del c rculo polar rtico para poder visitar a sus padres explica Selk l . La huella de la invasi n sovi tica Heli KarjaIainen viv a a tan solo tres kil metros de la frontera, dentro de la zona de paso restringido, por lo que necesitaba un permiso especial para llegar a su casa: M s all de interferencias en el sistema de GPS del m vil, nunca he notado nada extra o , cuenta. En un momento en que los pa ses europeos parecen entrar en p nico con los avistamientos de drones y otras amenazas de guerra h brida que apuntan al Kremlin, KarjaIainen asegura que esos episodios no le preocupan demasiado: Supongo que si Rusia quisiera tener un gran impacto por sus acciones, lo mejor es que lo haga en un lugar donde viva m s gente que en Salla , dice. Mientras hablamos, rompe el cielo el sonido aturdidor de un avi n de combate, haciendo vibrar los cristales en el interior de una casa: Esto es habitual, los aviones salen de la base a rea militar de Rovaniemi y dan la vuelta aqu , a veces lo confundo con la m quina quitanieves , dice entre risas. Museo de la Guerra y la reconstrucción de Salla El taxi conducido por Marja no lleva turistas, sino personas mayores que tienen que recorrer 150 kil metros hasta Rovaniemi para visitar a un m dico especialista en el hospital. A pesar de que ella es de una generaci n demasiado joven para recordar la guerra, explica: Mis abuelos perdieron su casa cuando la mitad de Salla qued en la parte rusa. Eso lo llevo en la sangre, si los rusos vienen, estoy preparada para coger un fusil . Estas palabras de Marja resumen un sentimiento que se entrev en las encuestas nacionales, que muestran que el 80% de los finlandeses estar an dispuestos a defender su naci n en caso de agresi n. Esa mentalidad, junto con la desconfianza generalizada hacia los mandatarios rusos, ha llevado al pa s n rdico a prepararse a fondo para cualquier tipo de crisis, incluida una guerra. Para conmemorar las veces que el pa s luch contra la Uni n Sovi tica, el Museo de la Guerra y la Reconstrucci n de Salla est repleto de objetos de los soldados que combatieron aqu . En la Guerra de invierno (1939-1940), Finlandia luch en solitario contra el ej rcito sovi tico despu s de que la URSS invadiese el pa s. En ese conflicto, Finlandia perdi el 9% de su territorio, incluida la mitad del municipio de Salla, quedando su n cleo antiguo en el lado ruso, por lo que el pueblo se tuvo que reconstruir. Al a o siguiente volvi a estallar la Guerra de Continuaci n (1941-1944) en la que el ej rcito finland s luch junto a la Alemania nazi para recuperar el territorio perdido, pero sin xito. A veces desearía tener a Suecia como vecino Seppo Selkälä — Ayuntamiento de Salla Hay paralelismos obvios entre los tiempos de la Guerra de invierno y la situaci n de hoy entre Rusia y Ucrania , sostiene la encargada del museo, Annina Luostarinen. Sin embargo, el mundo ha cambiado y la guerra se hace de otra forma ahora , dice. Creo que hay que ser optimista en estos temas y ahora no volver a a ocurrir una invasi n a ade. Volviendo al Ayuntamiento, Seppo Selk l se ala los programas de cooperaci n transfronterizos que se han cancelado, mientras que los fondos gubernamentales ahora se centran m s en aspectos de la defensa como la valla fronteriza que en los servicios de Salla: A veces desear a tener a Suecia como vecino , termina lament ndose.


Latest News
Hashtags:   

Viaje

 | 

Salla

 | 

pueblo

 | 

Laponia

 | 

quiso

 | 

tenemos

 | 

miedo”

 | 

Sources