Tuesday 16 December 2025
Home      All news      Contact us      RSS      English
eldiario - 1 month ago

Sánchez aguanta el órdago de Junts convencido de tener cartas para seguir la partida

La Moncloa ve “un bloqueo al Congreso pero no al Gobierno” tras el último pulso de los independentistas: “Es una guerra de nervios para la que contamos con el BOE y con mucho temple”. ERC sí augura un aumento de la presión de los de Puigdemont que acabe forzando un anticipo electoral Junts traslada a empresarios catalanes que quiere “cobrar” al Gobierno el apoyo prestado No hemos venido al frente para escondernos en las trincheras es una expresi n habitual entre jugadores de mus, sobre todo por quienes, tras haberse achicado en varias ocasiones ante los envites del contrario y llevando una jugada m nima, animan a su compa ero a ver un envite elevado o incluso un rdago. Adem s de exjugador de baloncesto, practicar running, ciclismo de monta a y entrenamiento de fuerza, Pedro S nchez dicen que tambi n juega al mus y que acepta rdagos. El ltimo de Junts, que en una semana ha anunciado dos veces la ruptura con el Gobierno, S nchez est tambi n dispuesto a verlo convencido de que lleva cartas para seguir la partida. Y es que de momento, ni l ni Puigdemont han alcanzado los 40 puntos necesarios para ganar el juego completo. Hasta entonces, el entretenimiento si es que una legislatura de cuatro a os tiene algo de ello contin a. Otra cosa es en qu condiciones puede llegar cada uno al game over. En La Moncloa saben que los neo convergentes no apoyar n una moci n de censura impulsada por PP y Vox, compa eros poco aconsejables para un viaje sea de corto o largo recorrido a Catalunya, si lo que se pretende es recortar distancia en el tablero electoral con sus adversarios. Si hace diez a os, en el imaginario independentista, para ser un buen catal n hab a que estar del lado del proc s; hoy ser un buen catal n significa no aparecer colgado del brazo de Feij o y Abascal , explica un ministro de S nchez, para quien Puigdemont, de momento, aprieta, pero no ahoga . Hace dos semanas, M riam Nogueras, portavoz de Junts en el Congreso, invit al Gobierno a pensar en la hora del cambio y, 15 d as despu s, anunciaba el bloqueo de la legislatura y el rechazo a todas las leyes en tramitaci n, lo que inclu a tanto las iniciativas que est n sobre la mesa del Consejo de Ministros como las que est n en proceso de tramitaci n en el Congreso. Ni colaboraci n, ni negociaci n , solemniz en una comparecencia a la que acudi rodeada por los otros seis diputados de su grupo parlamentario. Desde el Gobierno trataron de mantener la calma ante el segundo rdago de sus socios de investidura mientras se refugiaban en que los independentistas no hablan de moci n de censura y tampoco de elecciones anticipadas. Este ltimo extremo no lo comparten en ERC, donde s auguran un aumento de la presi n de los de Puigdemont que acabe forzando a S nchez a un anticipo electoral porque el PP, que lleg a flirtear con la idea de ilegalizar los partidos independentistas, prometa a Puigdemont poner el contador a cero a cambio de desalojar a S nchez de La Moncloa. Algo de esto ya hubo, en los contactos que el PP mantuvo con Junts, para la investidura fallida de Feij o y es lo que en algunos c rculos empresariales empieza a sonar con fuerza. Bloqueo al Congreso, pero no al Gobierno Lejos de atisbar este escenario, en el Gobierno han le do la ltima finta de los de Puigdemont como un bloqueo al Congreso, que no al Gobierno en un intento por distinguir entre el legislativo y el ejecutivo que, en una democracia parlamentaria, resulta indistinguible cuando los que habitan La Moncloa carecen de una mayor a robusta como es el caso hoy de S nchez. Sin posibilidad de aprobar los Presupuestos para 2026 y sin mayor a en el Congreso, la debilidad del Gobierno ser , si cabe, m s evidente que nunca despu s de un rdago que Junts ha vinculado a compromisos incumplidos como la aplicaci n integral de la ley de amnist a, la delegaci n de las competencias en materia de inmigraci n o el uso de las lenguas oficiales en el Europarlamento, que no est n ya en manos del Gobierno sino de los jueces, de Podemos y de los socios europeos. De hecho, el ministro de Exteriores, Jos Manuel Albares, ha vuelto a abordar esta mima semana con la presidenta de la Euroc mara, Roberta Metsola, la petici n del Gobierno de que se puedan emplear el catal n, el euskera y el gallego en los plenos, si bien no ha obtenido avances. Todos los ministros coinciden en subrayar que el Gobierno ya ha cumplido la parte de los acuerdos que le corresponde, pero se prestan a redoblar la presi n para que salgan adelante cuestiones pendientes para intentar salvar una relaci n que Junts se empe a en dar por rota. Lo m s inc modo de todo, tras el anuncio de los independentistas, es que hay leyes pendientes de aprobaci n que son hitos europeos y necesitan ser aprobadas para recibir nuevas entregas de los Fondos Europeos, como es el caso de la Ley de la Funci n P blica o la de la regulaci n sobre los lobbies. Y el PSOE apela por ello a la responsabilidad de los populares para que salgan adelante. Feij o puede ir contra el Gobierno, pero no contra los espa oles , advierte otro ministro de S nchez, que no descarta que haya que afanarse en una nueva negociaci n con Bruselas si el PP no se aviene a respaldar la transposici n de algunas directivas europeas que, dicho sea de paso, ya contaron con el voto favorable de los eurodiputados del PP espa ol en Bruselas. El eco que llega desde G nova no es precisamente para mantener la coherencia con lo votado en el Euro parlamento, sino m s bien a provocar cuantas m s derrotas mejor a S nchez en el Congreso. Sea como fuere, desde el gabinete del presidente aseguran ser v ctimas de una guerra de nervios de los de Puigdemont, que se desangran cada d a electoralmente a costa de Alian a Catalana y ante la que los socialistas tendr n que moverse con mucho temple, con la mano tendida, pero tambi n con el BOE , en clara alusi n al margen para la toma de decisiones que ofrece el Gobierno m s all de las iniciativas legislativas. En La Moncloa creen que la nueva situaci n, a la que tampoco intentan restar importancia, les obliga a negociar d a a d a, semana a semana , pero en ning n caso a tirar la toalla ni a anticipar las elecciones, pese a que Junts haya registrado ya enmiendas a la totalidad a 25 leyes presentadas por el Gobierno en el Parlamento y anunciado que votar en contra de otras 21 que est n en la fase final de tramitaci n. Esto es toda la producci n legislativa con la excepci n de la ley de Atenci n al Cliente, la de Movilidad Sostenible y la ley del Cine. El no a todo de los de Puigdemont incluye, de momento, la quita del Fondo de Liquidez Auton mica, la financiaci n singular para Catalunya, dos asuntos de especial inter s para los catalanes y que son consecuencia de los acuerdos suscritos por ERC con los socialistas. La dispensa tendr a una traducci n de m s de 80.000 millones de euros, que el Estado asumir a para reducir el exceso de deuda de las Comunidades Aut nomas y que en el caso de la Generalitat supondr a un ahorro de m s 17.000 millones que, de no salir adelante, tendr n que explicar los de Junts a sus votantes , advierte un dirigente del PSC, que como S nchez, cree que hay que aguantar el pulso y seguir pidiendo cartas porque la partida no ha acabado. Demasiado cortas tiene las patas el gorri n para bailar con la urraca , a ade otro ministro, tambi n jugador de mus, haciendo suyo el mensaje subliminal que se suele lanzar entre compa eros de cartas tras alg n avance fugaz de los contrarios que pretenden enfurecer y, de paso, recordar su superioridad/dependencia sobre los adversarios. L stima que la pol tica y los intereses de un Puigdemont acorralado electoralmente nada tengan que ver con los juegos de naipes. O s . A saber, aunque Nogueras insiste: Nunca hemos ido de farol .


Latest News
Hashtags:   

Sánchez

 | 

aguanta

 | 

órdago

 | 

Junts

 | 

convencido

 | 

tener

 | 

cartas

 | 

seguir

 | 

partida

 | 

Sources